El director de orquesta y pianista español de renombre mundial Ramón Tebar regresa para su octava temporada al frente de la Orquesta Sinfónica de Cincinnati en el Festival de Verano de la Cincinnati Ópera 2026 para dirigir Carmen, de Georges Bizet —con libreto de Ludovic Halévy y Henri Meilhac—, los días 25, 29 y 31 de julio a las 7:30 p.m., y el 2 de agosto a las 3:00 p.m. en el Music Hall.
El maestro Ramón Tebar es considerado uno de los directores de orquesta españoles más destacados de su generación, y hemos conversado en 2008, 2009, 2014, 2015 y 2021, cuando dirigió la Cincinnati Symphony en las producciones operísticas Turandot, Madame Butterfly, Romeo y Julieta de Charles Gounod y Carmen de Georges Bizet, de la Cincinnati Opera. Esta última presentación fue en un parque, adaptada a la pandemia, sin intermedios y al aire libre.
Conocimos la historia de un joven de 15 años, director asistente de la orquesta juvenil de su ciudad natal, Valencia, España, con una lista de sueños y metas por alcanzar, pero muy consciente de que la suerte la tenía que construir trabajando. Ese esfuerzo lo ha llevado a ser director principal y artístico de la Ópera de Naples, Florida, y director artístico del Festival Arantzazu en España desde 2014. Anteriormente, fue director artístico y musical de la Orquesta de Valencia, de la Florida Grand Opera en Miami y director invitado principal del Palau de les Arts Reina Sofía de Valencia.
El maestro Ramón Tebar está de regreso en Cincinnati, ciudad que aprecia y con la que mantiene una estrecha relación musical y artística. Tuvimos la oportunidad de entrevistarlo nuevamente para conocer su evolución desde el joven pianista y director de orquesta que conocimos en el 2008; cómo su amor por el piano lo llevó a conocer otros instrumentos, a introducirse en la ópera y a aprender repertorios; ahora que es más maduro, habla de lo que ha aprendido después de dirigir tantas óperas con orquestas importantes.
El maestro Tebar afirma que la esencia de su trabajo sigue siendo la misma: el piano le ha permitido conectar con grandes músicos, instrumentistas y cantantes, y dirigir partituras operísticas y sinfónicas; también estudiar partituras operísticas y sinfónicas le ha permitido profundizar en ellas. Aunque la esencia no ha cambiado, ha cumplido sus metas, obviamente, ha enfrentado más retos, pero ha cumplido las metas que se propuso hace tantos años, cuando empezó a dirigir. Maestro Tebar se siente muy afortunado y un privilegiado de poder haber hecho tantas cosas y seguir aprendiendo al mismo tiempo.
El maestro Tebar ha dirigido muchas orquestas y compañías de ópera nuevas, sobre todo en Estados Unidos, incluyendo Palm Beach, la Florida Grand Opera en Miami y la San Francisco Opera. También ha dirigido la Calgary Philharmonic, la Filarmónica de Copenhague, la Cincinnati Orchestra, la Ópera de Hong Kong y el Teatro Regio di Torino. Ahora debuta en el Metropolitan Opera de Nueva York con La Bohème, con 13 presentaciones, y está satisfecho de haber llegado a dirigir una de las compañías de ópera más importantes del mundo gracias a su trabajo.
Al preguntarle si debutar en orquestas de renombre, como las de Nueva York, Venecia, Montpellier, Rossini di Pesaro y Stuttgart, le genera vulnerabilidad emocional y excitación creativa.
Maestro Tebar responde: “Sí, ir a una nueva orquesta, sinfónica u ópera es emotivo, con nervios y responsabilidad. Conforme he conseguido nuevos retos y metas, la responsabilidad ha aumentado. Dirigir en el Metropolitan Opera de Nueva York o en el Teatro La Fenice de Venecia no es solo un sueño, sino una responsabilidad con la historia, los grandes directores y cantantes que han pasado por ahí. Dirigir en teatros donde Rossini, Verdi y otros grandes han dejado su huella es una gran responsabilidad, pero también una motivación. Como artista, me gusta ponerme retos para superarme. Es importante para los artistas no sobrepasar ciertos retos, sino ponerlos lo suficientemente altos para alcanzar a otros. Es una vida apasionante, trabajando con obras maestras de la ópera y la música clásica, y presentándome en lugares emocionantes.”
El maestro Tebar, obviamente, ha sentido el síndrome del impostor o se ha preguntado si realmente merece estar ahí o si lo ha logrado.
“Es una mezcla de tantas emociones, pero es verdad que cuando uno echa la mirada atrás y se acuerda. En mi caso, cuando empecé en mi ciudad natal, en Valencia, en España, y salí, o tuve que salir a buscar más oportunidades, porque entonces, de joven allí no las encontraba todas, y me aventuré a venir a un país, a un continente como América. Al que estoy tan agradecido porque tantas oportunidades me ha dado, en Cincinnati, en concreto, una ciudad que me ha acompañado desde 2008.”
Para el maestro Tebar ha sido importante construir una carrera musical ladrillo a ladrillo, estableciendo bases sólidas. Con el tiempo, ha visto el progreso de su carrera. En unos meses, estará en el Metropolitan Opera de Nueva York, algo inimaginable hace 20 años cuando llegó a Estados Unidos, pero que era un sueño en su lista de sueños por hacer.
Desde joven, Tebar tenía sus propios sueños, retos y metas, lo que lo impulsaba a seguir adelante. Alcanzar una meta lo motivaba a alcanzar la siguiente, a veces antes de lo esperado, otras veces más tarde, dependiendo de las circunstancias. En Europa, se enorgullecía de sus logros. Al llegar a Estados Unidos, se enfocó en este país, viendo a Europa como un reto, no una meta. Lo logró con esfuerzo y también ha trabajado en Europa, como en la Ópera de Viena. Su mensaje para inspirar a la comunidad, a la juventud y a las personas es construir con cimientos sólidos, ya sea en el arte o en cualquier profesión, para un futuro sólido.
Como director español que ha dirigido Carmen varias veces, para el maestro Tebar es una responsabilidad porque es una obra maestra universal de la música clásica y la ópera, muy conocida. Dirigir una obra como Carmen es muy diferente a dirigir obras menos conocidas. Nunca se cansa de dirigir a Carmen. Ya ha dirigido 15 producciones y fue una de las primeras óperas que dirigió y lo ha acompañado durante muchos años. Es una obra revolucionaria, tanto musical como temáticamente, un drama aún muy relevante. Combina melodías populares con temas actuales, como la libertad individual, y la protagoniza Carmen. Carmen es una mujer independiente y rebelde que se niega a someterse a las expectativas sociales impuestas por su etnia gitana y el machismo de su época.
“Su popularidad se debe a su relevancia y música atemporal. Las grandes obras maestras perduran por su relevancia. Por ejemplo, el escándalo de su estreno en 1875 en la ópera cómica de París. El público y la crítica la rechazaron de inmediato por considerarla inmoral y grotesca. Ver en el siglo XIX a una mujer tan libre y determinada era un gran shock. Terminar asesinada en el escenario fue aún más impactante. Biset, el compositor, murió solo cuatro días después del estreno de Carmen, que para él fue un fracaso. Una semana después, se convirtió en una de las óperas más populares de la historia y sigue siendo una de las tres más populares. Es una ópera formidable por su arte y su temática.
“Dirigir la ópera Carmen nunca me cansa. Siempre que me ofrecen Carmen, me da una sonrisa porque es una partitura que quiero mucho”, explica el maestro Tebar.
El maestro Tebar ha trabajado con su Orquesta Sinfónica de Cincinnati, una de las mejores del país, tanto en ópera como sinfónicamente, durante muchos años. Recientemente vino a dar un concierto sinfónico y regresará la temporada que viene.
El maestro Tebar se siente muy cómodo viniendo a Cincinnati y el público es ideal para la ópera. La gente que nunca ha ido a una ópera o se siente reticente a entrar al Music Hall, a menudo tiene prejuicios anticuados, como que es para una élite, gente mayor o de cierto nivel social. En el siglo 21, los prejuicios sobre la ópera son infundados. Para los hispanos y latinos, que quizá no sean tan aficionados al fútbol, ir a un partido del Mundial es mucho más caro que acercarse al Music Hall para ver Carmen. Esto es importante porque los temas de la ópera, como la libertad, son relevantes para los nuevos espectadores.
Respecto a la mujer, Carmen es un estandarte de la independencia y la rebeldía y el empoderamiento femenino —explica el maestro Tebar—. Estos temas reflejan el machismo, la violencia de género y la independencia de Carmen.
El maestro Tebar invita a ver Carmen, ópera que, aunque muchos no la hayan visto, conocen por sus melodías, números y arias. Les sonarán familiares y les encantará.
El maestro Tebar agradece a la Cincinnati Opera y anima a la comunidad hispana latina a apoyar y nutrirse de la cultura, destacando las numerosas opciones y oportunidades disponibles. La ópera es una de estas manifestaciones artísticas que por algo son tan duraderas y llevan tantos siglos. “No es por la fuerza del mensaje y la energía del arte, sino que se demuestran en cada obra maestra que se presenta”, concluye Tebar.
La Cincinnati Opera presenta Carmen, de Georges Bizet, en el Cincinnati Music Hall, con una puesta en escena creativa ambientada en la Cuba de los años 50. El maestro Tebar dirige la producción, que cuenta con la participación de la Orquesta Sinfónica de Cincinnati. Las funciones tendrán lugar los días 25, 29 y 31 de julio a las 7:30 p. m., y el 2 de agosto a las 3:00 p. m. Para adquirir entradas, visite: CincinnatiOpera.com.
La transcripción completa de la entrevista está disponible en el podcast de Latina Today en Apple Podcasts.
Fotografía cortesía de RamonTebar. com (Álvaro Jaramillo)
