El 26 de marzo de 2010, publiqué en Lorena Today un artículo titulado “El Sujetador Inadecuado”.
Hoy les comparto lo que escribí ayer y que es tan relevante hoy.
La revista digital Mujer Hoy (2010) ofrece un artículo sobre los resultados de un reciente estudio que demuestra que el 70% de las mujeres usa una talla de sujetador (sostén) equivocada, lo que puede “provocar molestias en los pechos y en la espalda”.
Preocupada por tan importante estudio y para constatar que tenía el tallaje correcto de sujetador, me miré en el espejo y pude notar que aunque no tengo las “marcas y rojeces” en la piel que menciona el artículo, sin embargo pareciera que la caída paulatina de los senos es algo evidente, pero es algo que prefiero ni hablar.
Pero mirándome fijamente en el espejo descubrí algo interesante y era que mi rostro se veía diferente; ni siquiera me podía reconocer, ¿será que estaré usando la talla incorrecta o será por las repercusiones negativas que causa el uso de un sujetador (sostén) inadecuado se están reflejando en mi rostro?
Honestamente no lo sé. Solamente sé que mi rostro mostraba que mi sujetador no podía sostener lo insostenible, que es saber que, de acuerdo a un informe de la ONU del 2010, “Ahora no sólo los pobres son más pobres, sino que la pobreza tiene más rostro de mujer.” Pero ¿cómo puede mi sujetador sostener la noticia de que la pobreza tiene rostro de mujer?
Lamentablemente, de acuerdo con un informe de la ONU de 2024, la pobreza continúa teniendo “rostro femenino”.
Hoy me di cuenta de que mi rostro, tal vez con marcas por la edad, no ha cambiado desde 2010 y no creo que mi sujetador del 2026, que se “centra en la comodidad, el soporte sin aros y la versatilidad, destacando los modelos tipo “jelly” (gelatina), bandeau sin tirantes con silicona, y opciones push-up o de realce sin varillas”, sea el más adecuado para sostener las repercusiones negativas que produce tan insostenible informe.
Gracias, Lorena
