Periodista y escritora galardonada Ani Palacios y su literatura de fusión: Escritura de emigrantes

Durante el Mes de la Herencia Hispana de 2025, nos inspiramos en el liderazgo, los logros, los legados y las experiencias vividas de los latinos en todo Estados Unidos. De esta inspiración surgió la iniciativa Liderazgo Arraigado de la serie de podcasts Latina Today, con el invaluable apoyo de la Cámara Hispana de Cincinnati.

En el día de hoy, tenemos el honor de entrevistar a Ani Palacios para Latina Today Podcaster.

Ani proviene de una familia de siete hijos, seis mujeres y un hombre. Su padre, gerente general de una compañía de productos lácteos, les inculcó valores como el liderazgo, la empatía y la innovación. Bajo su dirección, la compañía, que inicialmente solo producía mantequilla, se consolidó como una de las más importantes del sector lácteo en Perú. Ani considera que su padre, con su arduo trabajo y dedicación, fue una gran fuente de inspiración. Se siente afortunada de haber crecido con esos valores.

El liderazgo que Ani describe la llevó a convertirse en escritora y a obtener el International Latino Book Award con su primer libro, “Nos vemos en el purgatorio”. Este logro marcó el inicio de una nueva etapa en su vida. Si bien Ani siempre ha escrito en diferentes áreas como relaciones públicas y periodismo, la ficción era un terreno nuevo para ella. La experiencia ha sido muy positiva, especialmente porque ha abierto oportunidades para otros escritores que escriben en español en Estados Unidos. Durante los últimos quince años, Ani se ha dedicado a promover el talento de escritores hispanos en este país. 

Ani describe cómo su llegada a Estados Unidos le brindó la posibilidad de alcanzar el anonimato. La ausencia de presión familiar le permitió distanciarse de ella y, en consecuencia, restablecerse para buscar lo que realmente deseaba. Esto le dio la libertad de tomar decisiones basadas en su mundo interior, lo cual hizo inicialmente sin mucha certeza sobre sus acciones o motivos. Sin embargo, después de su primer libro, estableció amistades que le solicitaron ayuda para publicar. 

Ani ha publicado diez novelas, todas en español, muchas de las cuales han recibido premios. Ha ganado doce International Latino Book Awards, cuatro de ellos en primer lugar y en diferentes géneros: suspenso, romance, aventura y juvenil. Actualmente, escribe su novela número once, inspirada en su viaje a Italia y ambientada en cementerios. No se trata de una novela de terror, sino sobre la muerte y su influencia en nosotros. Ani considera que este tipo de temas son interesantes y dignos de explorar. 

Para Ani, la escritura no busca recibir críticas, sino expresar lo que la conmueve, generalmente temas que también está procesando. Escribir es una forma de terapia personal. Un tema la elige a ella, no al revés. No escribe para ganar premios o vender libros, aunque lo considera agradable; escribe porque siente la necesidad de hacerlo. Es su forma de comunicarse y comprenderse. Los libros ofrecen una retroalimentación interesante. “Recientemente, dejé de lado las novelas para escribir historias, relatos y microrrelatos. Esta última experiencia fue nueva para mí. Comprendo que los microrrelatos son complejos, ya que en un párrafo se debe transmitir la esencia de un cuento o novela, en solo uno o dos párrafos, con la intención clara del autor”, explica Ani.

La pandemia y el fallecimiento de su padre en 2021 fueron un fuerte impacto emocional y un cambio profundo en el mundo interior de Ani. Mientras esto ocurría, Ani escribía desde Perú, donde se encontraba por tres meses cuando él falleció. Este libro, “La gravedad de lo mundano”, es un reflejo de sí misma. No hay un “yo” descaradamente presente, ni se esconde detrás de personajes como suele hacer. Es una obra que aborda experiencias universales y la manera en que las procesamos y vivimos, cada uno de manera única, explica Ani.

Para Ani, “es fundamental que la lectura provoque una transformación interna en el lector. Si se trata de una comedia, el objetivo es generar risa; si es una obra erótica, se busca evocar sensaciones. Lo primordial es que el mensaje transmitido corresponda con la intención original del autor. Por ejemplo, en mi libro actual, “Todos mis muertos”, abordo la temática de la pérdida, especialmente la de niños, un tema que considero poco explorado. La falta de diálogo sobre este tipo de experiencias dificulta el proceso de duelo”.

Desde la perspectiva de una madre, Ani considera que la cultura nos ha condicionado a evitar la conversación sobre temas difíciles. “En mi familia, por ejemplo, nunca se hablaba de política; otros temas superficiales sí, pero nunca de sentimientos”, afirma Ani.

Ani ha observado que algunos escritores pierden la motivación cuando su primer libro no alcanza un éxito comercial masivo. En ocasiones, optan por escribir en inglés, lo cual considera un error. En su opinión, la solución radica en continuar escribiendo lo que surge del alma. “Si mi alma me lleva a escribir en inglés, lo haré, como ya lo he hecho con un par de libros”, dice Ani.

Es preferible escribir originalmente en el idioma deseado o simplemente no preocuparse por la traducción, ya que no se trata de vender más libros, sino de escribir para uno mismo. Es importante recordar que la escritura es un acto personal antes que una herramienta de venta.

Para Ani, uno de los aspectos de los que se siente particularmente orgullosa es haber identificado, hace aproximadamente quince años, la falta de apoyo para quienes escriben en español en Estados Unidos. Acuñó el término “literatura de fusión” o el concepto de literatura de fusión, refiriéndose a quienes escriben originalmente en español, no a quienes han sido traducidos. Observa una diferencia muy marcada entre estos escritores: “hemos creado algo completamente nuevo con nuestra escritura, que no es peruana ni estadounidense, sino una escritura de emigrantes. No traemos nuestra cultura y la mezclamos con lo que experimentamos en Estados Unidos. Ya no somos solo peruanos, por ejemplo, en mi caso, tengo muchas más cosas en común con alguien de Venezuela que con alguien de mi país”. 

Después de treinta y siete años en Estados Unidos, Ani considera relevante este tipo de literatura. En ocasiones, deseamos emular a alguien de nuestro país de origen; sin embargo, nuestra identidad se ha visto enriquecida por la interacción con diversas culturas, no solo en Estados Unidos, sino también a través de nuestros hijos que crecen en este país y nos influyen. Mi literatura refleja esa influencia multicultural, similar a la deliciosa comida fusión peruana que combina elementos de la cultura china y japonesa, explica Ani.

Para Ani, escribir es comparable a hacer galletas: se busca la originalidad, no la copia, sino la innovación y la creación de algo nuevo. En Ohio, en particular, observa que la juventud está innovando y aportando nuevas ideas. Lo que llama su atención es la fugacidad de algunos proyectos, como si las personas se dedicaran a algo durante décadas. Esto se debe a que muchos inician proyectos, como un restaurante, que solo duran tres meses. Ani no comprende la falta de planificación, pero reconoce que cada individuo es diferente y eso también forma parte de nuestra cultura. 

Ani agradece a Lorena Mora-Mowry por la entrevista, ya que “A veces, es muy difícil cuando uno se siente solo, como si estuviera empujando el Titanic. Y de repente, llega alguien como tú a decirte: ‘Estás haciendo un buen trabajo’. Eso sí me conmueve”.


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