Artículo publicado en Mujer Latina Blog el 20 de Marzo del 2009 y todavía continuamos con las ovejas. Mujer Latina Blog fue ¨hackeada¨el octubre del 2011.

Estimado Sr. Liddy.

Antes que nada, quiero agradecerle que haya tomado de su tiempo para asistir al congreso para ser interpelado sobre los famosos bonos que su empresa entregó para retener a los 73 empleados talentosos.

Algo que me sorprendió durante su interpelación es que aunque se veía nervioso, tenía un buen semblante y no se veía ni ojeroso ni demacrado. Es por eso que he decidido escribirle esta carta, porque al contrario de usted y por culpa de sus benditos bonos de retención, yo si me veo ojerosa y demacrada.

Desde que estoy oficialmente deprimida me ha tocado usar el viejo método de contar ovejas para poder conciliar mi sueño. Algo positivo de este método, es que sólo tengo 20 ovejas en mi rebaño y son tan eficientes y rápidas, que al terminar de contarlas me quedo dormida como un lirón hasta el otro día.

La recesión económica ya lleva varios años desvelandome y es por esto que he podido familiarizarme con todas las ovejas de mi rebaño. Por ejemplo: la oveja 10 me sirve para colocar la lista de cosas que tengo por hacer, que si ir al mercado o llamar al peluquero, en fin, todas esas cosas que merecen estar en una lista; la oveja 15 me recuerda que debo cambiar mi vestuario para verme más talentosa y contemporánea; la  oveja 4, lamentablemente me recuerda cómo se han multiplicado mis arrugas; la oveja 16, que no tienen nada que ver conmigo, es la oveja que me recuerda el problema que tiene mi amiga con su marido, ya que ella se niega a ser la esposa tradicional del siglo pasado; y la número 20, mi favorita, es la que me recuerda que es mejor ocuparse que preocuparse y que mañana será otro día.

Así han pasado mis noches, contando las 20 ovejas de mi rebaño,hasta que se me instalaron 165 nuevas ovejas y ahora me paso toda la noche contando ovejas y como son tantas, me llega la mañana y enfurecida me levanto de la cama porque no he podido dormir nada.

Sr. Liddy ¿Quién puede contar 185 ovejas?

¡Nadie! Es por eso que por su culpa me veo ojerosa y demacrada. 

Sinceramente le agradezco su interés por compartir sus ovejas, pero honestamente, ni las necesito ni las quiero y como pago mis impuestos le exijo, por favor, que se lleve sus ovejas de mi rebaño de una vez por todas.

Además, ¿Quién puede aguantar a las ovejas de su rebaño? Especialmente cuando la oveja 73 me recuerda cuántos de mis amigos talentosos no han recibido bonos sino un Pink slip (carta de despido). Ni hablar de la oveja 88 que insiste en explicarme eso de derivatives;  la 151 que no entiende el por qué un empleado talentoso que ha hecho mal su trabajo se le premie mediente bonos y la oveja 164 es la que filosóficamente trata de explicarme el por qué no podemos vivir como antes y que esta recesión económica nos ha afectado a todos por igual.

Sr. Liddy, por favor, en nombre de mis ojeras y mi rebaño, llévese sus 165 ovejas y espero que las pueda usar para lograr que se vea demacrado y ojeroso en su próxima interpelación en el congreso y así dar una explicación lógica del por qué entregó 165 millones de dólares de bonos de retención a sus 73 empleados talentosos.

Muchas gracias,

Lorena Mora-Mowry

Illustration by MichaelJackaman.com

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